Bordando la imaginación

El caso Ibonica

Pablo Cicero Alonzo (tomado del blog: Las Catilinarias de Cicero, http://blogs.yucatan.com.mx/pablocicero; 15 jul. 2010)

Intermedio. Mientras se estructuran las dudas respecto a Ibonica y al programa «Mi stilo es Yucatán», hagamos un ejercicio de imaginación.
Supongamos que estamos en 2004 y que el gobernador del Estado, Patricio Patrón Laviada, presenta en la ciudad de México, ante empresarios, el proyecto «Moda Metrópoli».
A la capital lo acompaña el flamante presidente municipal de Mérida, Manuel Fuentes Alcocer, a quien aún no le cae el veinte de su nuevo puesto y de haberle ganado a Víctor Cervera Pacheco.
Ambos, Patricio y Manuel, visten pantalones y camisas de la marca «Duck». Desde hace varias semanas, portan con orgullo prendas de esa etiqueta.
Durante la presentación del proyecto «Moda Metrópoli», Patricio asegura que será un importante detonador de la industria textil yucateca, ya que apoyará a productores locales. Informa que se creará un fideicomiso y que, una vez puesto en marcha, «Moda Metrópoli» será el motor para que Yucatán se convierta en la «metrópoli mundial de la moda» (sic). Días después alguien dice que Yucatán es un estado, una entidad federativa, no una metrópoli. Él sólo responderá: «Ajá».
Inmediatamente después de la última frase del gobernador en la sede del gremio patronal, dos docenas de meseros yucatecos entran, portando orgullosos charolas con panuchos y salbutes. Los empresarios capitalinos aplauden y se relamen.
Mientras en el D.F. disfrutan de los antojitos regionales, nadie, nadie en Yucatán sabía del proyecto «Moda Metrópoli». Nadie, ni los empresarios textiles. Bueno, sí había  personas al tanto.
Días después, ya de regreso, se le pregunta al gobernador el porqué del nombre de la marca de ropa que usa. Algún gracioso le cuestiona si tiene que ver con su nombre: «Ya sabe, gobernador, por eso de que en inglés "duck" es pato, y usted es Patricio, y a los Patricio se les dice "pato"...».
«Nada qué ver», responde el mandatario. «Es como "Dockers"...».
Investigaciones periodísticas publicadas en el Diario revelan, semanas después, que el proyecto «Moda Metrópoli» se creó para favorecer a la empresa «Duck», propiedad de un tal Antonino... Y el tal Antonino, se comprueba, es prestanombres de un pariente del gobernador.
Patricio Patrón tiene que recular. Empresarios y ciudadanos lo obligan a hacerlo. Años después, esa transa no se olvida y su partido pierde las elecciones. Las gana Ivonne Ortega, una de las principales voces críticas de «Moda Metrópoli».
Supongamos que estamos en 2004 y que aún nos hacen falta seis años para llegar a los niveles de vida de países como Noruega, Suecia o Dinamarca.
Ahora no pasaría eso... ¿O sí?

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