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Mucha tela de dónde cortar
Ibonica: La conexión regiomontana
Pablo Cicero Alonzo (tomado del blog: Las Catilinarias de Cicero, http://blogs.yucatan.com.mx/pablocicero; 14 jul. 2010)
El reportaje «Marca con "modelos de lujo"» que el Diario publica este jueves responde algunas de las preguntas que nos hicimos en «La moda noruega». Algunas, no todas. Los días han generado varias más. Las dudas crecen como champiñones.

Entre las cuestiones reveladas está la de la conexión regiomontana. Hace algunos días señalábamos que el sitio web de Ibonica pone como contactos a Adolfo Peniche Larrea y a Alberto López Gomez, el primero aquí en Mérida y el segundo en Monterrey.
Alberto es hermano -hermanito, literalmente, ya que destaca la bisoñez de este empresario- de Gabriela. Y ¿quién diablos es ella? Fácil. «La ninia de los logos», nombre clave de un enigmático personaje de la política local.
El 11 de noviembre pasado, en la cuarta entrega de la serie de columnas titulada «El rompecabezas», don Carlos Menéndez Navarrete define así a Gabriela:
«Gabriela es una joven regiomontana. Joven, en los primeros treinta, pero con colmillo. Joven, pero con experiencia. Certificada experiencia en ingeniería electoral. Experta nacional en satisfacer las demandas del cliente en materia de elecciones...
«Es ducha Gabriela en otras ocupaciones. Maestra en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Nuevo León. Especialista en la atención de las intenciones de gobernadores y alcaldes. Su “mero mole” son los requerimientos de poder y diseño de políticas públicas que le sean planteados por sus clientes...».
Gabriela, además de ser hermana de Alberto, fue, según corrillos políticos y sociales, novia de Adolfo Peniche Jr. Ya no. La conexión regiomontana está a la vista. Es la hermana y ex novia de las cabezas visibles de Ibonica.
(Vinculo aquí la cuarta pieza del rompecabezas. No es una liga al sitio del Diario, sino a la página de Local Consultores, de Gabriela, que a la vez remite a nuestro sitio. ¿Bizarro, no? Exhibir como trofeo las líneas que te desenmascaran.)
Gabriela está relacionada profesionalmente con Ulises Carrillo, otra criatura misteriosa del actual régimen, también fruto -engendro- de Local Consultores. Él sí está adentro -en ambas connotaciones, la del organigrama y la peyorativa-. A diferencia de Gabriela, tiene un puesto en el gabinete -es jefe de la oficina de la modelo de lujo de Ibonica-. Hoy día, uno de sus empleados está en el ojo del huracán, después de que el Diario diera a conocer su posible enriquecimiento ilícito. ¿Las pruebas? Una mansión en Ixil y un restaurante. Claro, ninguno a su nombre.
En una de sus esporádicas apariciones públicas, este huidizo maquiavelo provinciano dijo que Mérida necesitaba alguien que «la gobierne, no que la administre». Hoy, los baches y los moscos se ríen de él.
Los especuladores del poder dicen que Gabriela y Ulises son «gente de Peña Nieto», etiqueta que ellos ni niegan ni afirman, sino todo lo contrario. En realidad, estos titiriteros son mercenarios políticos con suerte. Ulises ha trabajado para políticos panistas. El dinero no tiene color. No es rojo ni azul.
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Comentario mala leche: No quiero fomentar la tradicional xenofobia de los yucatecos... Bueno, sí lo haré. ¿Por qué dos fuereños tienen tanta influencia en el gobierno estatal?
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La conexión regiomontana nos obliga a preguntarnos: ¿Qué fue primero, Ibonica o el proyecto «Mi stilo es Yucatán»?
Según las maniquíes de prendas Ibonica, este proyecto fomentará la industria textil de Yucatán y hará del Estado «la capital de la moda» (sic). He escuchado que París, Milán son las capitales de la moda. Nunca que Île-de-France o Lombardía lo sean... Bueno, se perdona.
Ayer, en publicaciones secundarias la Secretaría de Fomento Económico estatal -con flamante titular- hizo pública una convocatoria a empresarios para que participen en el proyecto «Mi stilo es Yucatán». ¿Estarán en igualdad de condiciones que Ibonica? ¿Hasta qué punto esta compañía sabía del proyecto? ¿O el proyecto se hizo una vez creada la compañía? En resumen: ¿Qué fue primero, «Mi stilo es Yucatán» o Ibonica? Creo que la respuesta a esa pregunta es la misma que la de ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?
Hay más dudas al respecto, pero vamos a dosificarlas. Recuerden: Estamos en un lugar parecido a Noruega, Suecia o Dinamarca -lean de nuevo la catilinaria del jueves pasado-, así que nuestras autoridades no tardarán en responder las preguntas de sus ciudadanos. |